Cinco en la auto al norte de España

Iniciamos aquí una serie de artículos que cuentan la experiencia de nuestra familia rodando en autocaravana por España. Somos cinco y la logística no es fácil, cada viaje en furgo o autocaravana es un auténtico reto. La última vez fuimos a. Álava, en el País Vasco, viviendo momentos increíbles, admirando paisajes (urbanos y rurales) que nos encantaron y, lo más importante, con la libertad que te da llevar todo sobre ruedas a pies de la madre naturaleza.
Lo primero que queremos destacar es que no hay que asustarse por las supuestas grandes distancias en carretera. En menos de lo que duran un par de jornadas laborales o escolares, te puedes plantar en Álava; por ejemplo, con noches de relax en cualquier área de descanso o de autocaravanas para no hacerlo muy fatigoso, y que cada kilómetro sea un disfrute.
Estando en el corazón de Álava y Euskadi, íbamos a tener de todo, paisajes, naturaleza, patrimonio, gastronomía y curiosidades. Antes que Álava, tuvimos un día de prólogo en Bilbao. Aparcando en zonas habilitadas, pudimos deleitarnos con San Mamés, pasear hasta el Guggenheim, pasando por la Ría y sus zonas verdes, la Gran Vía o el casco antiguo, el paseo para ir calentando motores fue de lo más gratificante. Una ciudad moderna, cosmopolita y con mucha vida. También se puede disfrutar de paisaje urbano yendo en Autocaravana. Consulta aquí las áreas más equipadas en la capital vizcaína.
Camping El Roble Verde
Tras este paseo, cogimos la auto en dirección al Camping El Roble Verde, en pleno corazón de Álava (a 40 minutos de Bilbao), entre los municipios de Pobes y Ribera Alta. Entre los paisajes de San Vitores y la Sierra de Tuyo, algunos entornos naturales son dignos de admirar y por los que aventurarse; como Atalaya, Cantoblanco, Montemayor, Somo, y otro montón de pequeñas cimas entre 700 y 1.000 metros de altitud, compuestas principalmente por bosques de encina, roble, quejigo y pino.
Primera noche en la tranquilidad alavesa, vida pero silencio, movimiento pero serenidad, el viaje por esta gran desconocida para nosotros comenzaba a tomar forma en nuestros corazones.
